4 claves para una habitación de estilo nórdico-escandinavo

El estilo nórdico o Escandinavo, nos llegaba como gran paradigma y ejemplo, entre los años 60 desde el norte de Europa, un estilo que creó escuela en otros países del resto del mundo. Conocer sus características y modos de llevarlo a cabo, nos dan las claves elementales para poder diseñar nuestra habitación más deseada. Un estilo en el que cada vez son más las personas que se sienten identificadas y disfrutan de él. Conoce aquí nuestros tres blogs de referencia al respecto

La naturaleza, primera clave

Precisamente el estilo nórdico se fundamenta en nuestra madre la naturaleza o las ideas que nos permitan una fusión especial con ella. Los hogares o habitaciones creados con este diseño, desprenden una naturalidad patente, que ningún otro estilo plasma del mismo modo, y los murales referentes a ella ya comienzan a hacer furor. Estos murales, ayudan a crear espacios donde nos contagiemos de ella, con un sinfín de paisajes que nos sugieran, por ejemplo, cualquiera de las estaciones del año preferidas.

Nada más natural que la madera. Segunda clave

Si hay una joya que la naturaleza nos haya cedido para crear elementos útliles con estilo, esa es sin lugar a dudas, la madera. Es otra de las estrellas claves para conseguir una habitación Nórdica. Maderas de pino, roble, haya y arce son las más escogidas por los amantes de este estilo, ya que son los árboles más abundantes entre los Países como Finlandia, Dinamarca o Suecia.
Muebles estanterías, camas, y cualquier otro elemento decorativo cuyo principal material o elemento sea la madera.

Apostar por lo discreto y sencillo, Tercera clave

La candidez en sus formas es otra de las llaves maestras que se plasman en esta personalidad donde no entran los detalles excesivos ni ornamentos desmesurados. Las formas son ligeras y sutiles, sin rincones ni elementos que rompan esta directriz. El minimalismo y el estilo Nórdico se dan la mano a la hora de crear una habitación funcional y delicado en el conjunto en general.

Cuarta clave, iluminación y colores siempre claros y naturales

La madera en sus colores claros y naturales son fundamentales para conseguir el estado de tranquilidad y paz que caracteriza a este estilo, incluyendo el dinamismo o colorido con pequeños detalles en algún color intenso, pero nunca inundando el sosiego de los tonos limpios con los fuertes.
De la iluminación que también es importante, nos decantaremos por la natural siendo casi una premisa poder disfrutar de grandes ventanales de suelo a techo para poder recibir toda la claridad posible, y si eliges cortinas los de tonos blancos o beigs son las adecuadas.

La luz artificial debe asemejarse a la del día, sin crear juegos de sombras que puedan oscurecer una parte, o crear espacios sombríos.
Luces blancas e intensas que faciliten sensaciones de plenitud, serenidad y alegría.

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